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La distribución moderna se encuentra en plena revolución y la competencia se ha vuelto feroz.
El interminable goteo de estrategias que estamos viendo pasa por el 3x2, descuentos de hasta el 40% por la compra de más de 3 o 4 unidades, rebajas de incluso el 40% en productos de alimentación de primera necesidad, etc. La amenaza sobre el descenso de las ventas por la caída del consumo ha provocado esta pelea en la que supermercados e hipermercados se han lanzado a una agresiva política de reducción de precios.
Mercadona fue quien anunció primero la retirada de referencias de sus lineales para reducir el coste total del carro de la compra, con el objetivo de aumentar el control de la cadena de suministro. Como curiosidad, hasta El Corte Inglés se ha incorporado a la guerra de precios, lanzando su nueva marca blanca de bajo coste Aliada, que congrega a una amplia gama de productos de alimentación, droguería y perfumería. Carrefour está mostrando una de las más agresivas políticas de precios, lanzando ofertas con productos reclamo a bajo precio, como aceite, leche, yogures o arroz. Otra de sus acciones ha sido acudir a la publicidad comparativa a pie de calle, ya que desde un tiempo viene colocando en las entradas de sus centros grandes carteles con la frase "Somos más baratos que Mercadona", junto a grandes paneles con el mismo mensaje y una tabla comparativa de precios. Por su parte, Lidl está reforzando la imagen de calidad de sus marcas blancas y ha lanzado una reciente campaña publicitaria con el lema "No se engañe, la calidad no es cara". Lidl también ha instalado en el parking de algunas tiendas un cajero para vender productos de menaje y del hogar a precios casi de coste. Y así sucesivamente... Habrá que entrar a valorar si esto es realmente bueno para todos, aunque para el consumidor lo sea. |