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Francisco Torreblanca
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martes, 26 de enero de 2010 |
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Nosotros, que siempre estamos pensando en públicos objetivo como parte primordial de nuestro trabajo, nos planteamos una duda: ¿cómo afectará el tardío horario de los partidos a los niños que no pueden verlos?.
Si los niños son el público que viene y si el público que viene tiene cada vez más dificultad para ver los partidos de fútbol a horas intempestivas, ¿decaerá el interés de ellos en el fútbol?. Al menos hay que meditarlo, aunque de todos es sabido el gran tirón del deporte rey en nuestro país. Pero no olvidemos que ellos son los que vienen y serán los consumidores y usuarios del mañana, por tanto hay que cuidarles desde ya.
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